sábado, 18 de diciembre de 2010

Sepulcros blanqueados.

En ninguna época del año como en el mes de diciembre, la humanidad entera celebra los días con amor, con fraternidad, con los mejores deseos y los mejores esfuerzos por alcanzar sus metas, y colaborar para que los demás también las alcancen. ¿Por qué? Porque es tiempo de navidad, es tiempo de celebrar en familia una fiesta, es tiempo de mostrar el amor fraternal no fingido.

Es tan extrema y tan visible ésta situación, que hasta las naciones que están en guerras constantes durante todo el año hacen "pactos de paz y de no agresión". Hacen una "tregua" de guerra, "prometen" cambiar actitudes. Cuando Jesús estuvo frente a personas que actuaban así, les dijo: "Sois como sepulcros blanqueados, que por fuera a la verdad se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos muertos, y de toda inmundicia" (Mateo 23:27). ¡Qué pena que esas personas eran personas religiosas, pero no espirituales. ¡Qué bueno que aunque sea un mes al año practiquemos el amor fraternal no fingido, qué bueno que hagamos treguas de guerra, y qué excelente que prometamos cambios de actitud. Pero, ojalá y pudiéramos hacerlo durante todo el año. ¿Se imagina usted, si viviéramos todo el año como vivimos el mes de diciembre? ¿Cómo sería el mes de diciembre?

Hoy, es el día en que podemos tomar esa actitud, hoy es el día indicado para que nos propongamos cambiar. Hoy es el día en que el Señor Jesucristo nos está abriendo las puertas del entendimiento para que seamos diferentes, para que hagamos un mundo diferente, para que les enseñemos y les heredemos a nuestros hijos y a nuestros nietos... que "los pactos de paz", que las "treguas de guerra", que las "promesas" de cambios de actitud... se pueden realizar todo el año, para nos ser como sepulcros blanqueados. Meditemos.

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