Jairo, era un principal de la sinagoga que tenía a su hija enferma, tan enferma que mientras él buscaba la ayuda de Jesús, la niña murió. Estando Jairo lejos de su casa llegaron unos emisarios con la mala noticia y le dijeron: "No molestes más al Maestro... pues tu hija ha muerto" (Lucas 8:49).
¿Cuántas veces creemos que todo está tan mal que está perdido para siempre? ¿En cuántas ocasiones se nos ha pasado por la mente, tirar la toalla como se dice por allí? ¿Cuántas noches de desvelos hemos pasado pensando que nuestro problema no sólo, no tiene solución, sino qué pena molestar a Dios por ello? ENTENDAMOS ALGO, el Cristo hecho hombre (Jesús), vino de parte de su Padre al mundo para decirnos: VENID A MI TODOS LOS CANSADOS, VENID A MI TODOS LOS AFLIGIDOS, NO HE VENIDO A SANAR Y SALVAR A LOS QUE ESTAN SANOS SINO A LOS ENFEMOS. No temamos "molestar" al Señor. El desea, El anhela, El espera que lo busquemos. El es la solución a todo problema, El es la solución a NUESTRO problema.
¿Qué consiguió Jairo cuando todos miraban todo perdido?... ¡La recuperación de su hija muerta! No le decimos, si usted está hoy de luto, que necesariamente u obligatoriamente Dios le resucitará a su pariente. Pero podemos decirle que la consolación definitivamente llegará. No temamos molestar al Maestro, pues El no se molesta porque le busquemos. Meditemos.
sábado, 8 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Herencia y confianza.
Han habido personas que hace cien o ciento cincuenta años, iniciaron empresas con mucho esfuerzo, dichas empresas son hoy en día grandes corporaciones internacionales dirigidas por descendientes de dichas personas. Pero, ¿Quiénes son esos descendientes?
Si usted hace un análisis de los directivos de hoy, se dará cuenta que son personas preparadas, disciplinadas, ordenadas, honestas, y con el mismo espíritu que tenían los antepasados que iniciaron la corporación. En las escrituras se nos da una parábola o semejanza de lo que es el Reino de los Cielos aquí en la tierra. Dice que es semejante a un hombre que tenía una finca, y que teniéndose que ir lejos se las dejó encargada a unos hombres, pero éstos, lejos de cuidarla para el dueño la cuidaron para sí. Eso no le gustó al dueño y cuando vió dicha actitud mandó a su Hijo para recuperarla, pero éstos mataron a su Hijo (Lucas 20). Cristo, cuando fue enviado a la tierra dijo: "El Reino de los Cielos se ha acercado, pero los religiosos malvados no lo dejaron gobernar, sino lo mataron. Entonces lo dejó encomendado a sus escogidos". ¿Quiénes son esos escogidos? Pues en un principio sus discípulos, hoy, todos aquellos que hemos sido llamados a conocerle y a seguirle.
El Reino de los Cielos está sobre ésta tierra desde que el Cristo fue asesinado por los religiosos. Todo aquél que le conoce, es un nuevo descendiente de él, y está llamado a dirigir la gran empresa que es de Su Padre. Tenemos que prepararnos, ser disciplinados, ser ordenados, ser honestos, y buscar el mismo espíritu que él tuvo cuando la fundó, y entonces seremos dignos sucesores de esa Corporación Celestial, lo que NO implica, necesariamente, que tengamos una mega-iglesia, o, un gran ministerio. Meditemos.
Si usted hace un análisis de los directivos de hoy, se dará cuenta que son personas preparadas, disciplinadas, ordenadas, honestas, y con el mismo espíritu que tenían los antepasados que iniciaron la corporación. En las escrituras se nos da una parábola o semejanza de lo que es el Reino de los Cielos aquí en la tierra. Dice que es semejante a un hombre que tenía una finca, y que teniéndose que ir lejos se las dejó encargada a unos hombres, pero éstos, lejos de cuidarla para el dueño la cuidaron para sí. Eso no le gustó al dueño y cuando vió dicha actitud mandó a su Hijo para recuperarla, pero éstos mataron a su Hijo (Lucas 20). Cristo, cuando fue enviado a la tierra dijo: "El Reino de los Cielos se ha acercado, pero los religiosos malvados no lo dejaron gobernar, sino lo mataron. Entonces lo dejó encomendado a sus escogidos". ¿Quiénes son esos escogidos? Pues en un principio sus discípulos, hoy, todos aquellos que hemos sido llamados a conocerle y a seguirle.
El Reino de los Cielos está sobre ésta tierra desde que el Cristo fue asesinado por los religiosos. Todo aquél que le conoce, es un nuevo descendiente de él, y está llamado a dirigir la gran empresa que es de Su Padre. Tenemos que prepararnos, ser disciplinados, ser ordenados, ser honestos, y buscar el mismo espíritu que él tuvo cuando la fundó, y entonces seremos dignos sucesores de esa Corporación Celestial, lo que NO implica, necesariamente, que tengamos una mega-iglesia, o, un gran ministerio. Meditemos.
jueves, 6 de enero de 2011
Se apartó de él... por un tiempo.
El evangelio de San Lucas nos narra cómo satanás tentó a Jesús cuando estuvo en el desierto, nos dice que lo tentó en tres ocasiones, y, se nos ha enseñado en el Instituto Bíblico, que esas tentaciones son una analogía de las tentaciones que nosotros también sufriremos en los caminos de Dios, esto es, en la carne y en el espíritu.
Nos narra Lucas que la tercera ocasión fue así: "Y le llevó (satanás a Jesús) a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de tí, que te guarden; y en las manos te sostendrá para que no tropieces con tu pie en la piedra"... y nos concluye el relato con éstas palabras: "Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, SE APARTO DE EL POR UN TIEMPO" (Lucas 4:1-13). Es impresionante que la escritura nos explique que ya Jesús había sido tentado en todo, y sin embargo, el diablo no se dió por vencido pues nos dice: "y se apartó por un tiempo".
El diablo jamás pierde las esperanzas de hacernos caer, no creamos que porque buscamos a Dios todos los días estamos curados de él. El siempre nos estará vigilando, siguiendo, controlando, para que, en el momento oportuno, hacernos caer. Pidamos al Señor de los cielos que nos guarde constantemente, pues el enemigo nos está observando y si nos descuidamos, nos hará tropezar. Meditemos.
Nos narra Lucas que la tercera ocasión fue así: "Y le llevó (satanás a Jesús) a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de tí, que te guarden; y en las manos te sostendrá para que no tropieces con tu pie en la piedra"... y nos concluye el relato con éstas palabras: "Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, SE APARTO DE EL POR UN TIEMPO" (Lucas 4:1-13). Es impresionante que la escritura nos explique que ya Jesús había sido tentado en todo, y sin embargo, el diablo no se dió por vencido pues nos dice: "y se apartó por un tiempo".
El diablo jamás pierde las esperanzas de hacernos caer, no creamos que porque buscamos a Dios todos los días estamos curados de él. El siempre nos estará vigilando, siguiendo, controlando, para que, en el momento oportuno, hacernos caer. Pidamos al Señor de los cielos que nos guarde constantemente, pues el enemigo nos está observando y si nos descuidamos, nos hará tropezar. Meditemos.
miércoles, 5 de enero de 2011
Las excusas.
No vamos a negar que hay ocasiones en las cuales el no llegar, el llegar tarde, el no poder cumplir con una obligación, es por culpa de otra persona o de un evento ajeno a nosotros, pero, en general sí lo es.
El ser humano conforme ha ido creciendo en obligaciones ha ido creciendo también en determinadas faltas o decadencias, y lo que damos como explicación es una "excusa" en lugar de reconocer nuestra culpa. Casi generalmente esa excusa la damos "para evitar que nos culpen de lo que no hicimos o no haremos". No es nada nuevo. En los evangelios vemos a varias personas dándole a Jesús excusas. Un hombre principal de la sinagoga, cuando Jesús le dice que venda todo lo que tiene, lo de a los pobres, para después seguirle... se va porque era muy rico, esa fue su excusa (Lucas 18:18-23). En una parábola o analogía que Jesús hace del reino nos da otros ejemplos: Un hombre no le quiso seguir porque acababa de comprar cinco yuntas de bueyes y los quería "probar" (Lucas 14:16). Otro más se atrevió a decirle a Jesús: "deja que primero entierre a mi padre y luego te sigo"... pero lo impresionante del caso es que el padre de éste hombre ni siquiera estaba muerto (Lucas 9:59).
En otra ocasión, Jesús confronta a los religisos por no seguirlo, y antes que ellos den alguna respuesta les dice: "y no comencéis a decir dentro de vosotros, tenemos a Abraham por padre" (Lucas 3:8). De todos ellos la escritura es clara al decir: " Y TODOS A UNA COMENZARON A EXCUSARSE" (Lucas 14:18). Hoy, Jesús nos llama. ¿Qué le diremos? Si, o le daremos excusas. Meditemos.
El ser humano conforme ha ido creciendo en obligaciones ha ido creciendo también en determinadas faltas o decadencias, y lo que damos como explicación es una "excusa" en lugar de reconocer nuestra culpa. Casi generalmente esa excusa la damos "para evitar que nos culpen de lo que no hicimos o no haremos". No es nada nuevo. En los evangelios vemos a varias personas dándole a Jesús excusas. Un hombre principal de la sinagoga, cuando Jesús le dice que venda todo lo que tiene, lo de a los pobres, para después seguirle... se va porque era muy rico, esa fue su excusa (Lucas 18:18-23). En una parábola o analogía que Jesús hace del reino nos da otros ejemplos: Un hombre no le quiso seguir porque acababa de comprar cinco yuntas de bueyes y los quería "probar" (Lucas 14:16). Otro más se atrevió a decirle a Jesús: "deja que primero entierre a mi padre y luego te sigo"... pero lo impresionante del caso es que el padre de éste hombre ni siquiera estaba muerto (Lucas 9:59).
En otra ocasión, Jesús confronta a los religisos por no seguirlo, y antes que ellos den alguna respuesta les dice: "y no comencéis a decir dentro de vosotros, tenemos a Abraham por padre" (Lucas 3:8). De todos ellos la escritura es clara al decir: " Y TODOS A UNA COMENZARON A EXCUSARSE" (Lucas 14:18). Hoy, Jesús nos llama. ¿Qué le diremos? Si, o le daremos excusas. Meditemos.
martes, 4 de enero de 2011
No es por una religión, es por una relación con Dios.
Históricamente el hombre ha creído que tiene a Dios en su corazón porque profesa una religión, y si usted platica con muchas de ellas le dirán que si usted no es Mahometano, Budista, Musulmán, Judaísta, Católico,o, Evangélico... usted NO tiene a Dios y por lo tanto NO se salvará.
Pues bien, déjenos ponerle un ejemplo por demás sencillo para que vea por sus propios ojos que no es por medio de una religión que se llega a Dios. Cuando Dios "eligió" de entre todos los pueblos de la antiguedad a Israel como SU pueblo, le dió la Ley Mosáica para llevarlo a su presencia. Todo Judío, y todo extranjero que quería ver a Dios el día de su muerte, tenía que seguir la Ley Mosáica (Génesis 12:49). Pero, lastimosamente el hombre, convirtió en religión los mandamientos de Dios, naciendo así, la religión Judía. Pero, como hemos dicho, para Dios no es la "religión" la que le agrada sino la obediencia a lo que EL dicta (Hebreos 10:8). Y vemos claramente cómo le lastima a Dios la religión, que cuando nace Juan el Bautista, el ángel enviado por Dios (Lucas 1.11) le dice a Zacarías, padre de Juan: "Tu oración ha sido escuchada, y tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan...porque será grande delante de Dios y no beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aún desde el vientre de su madre... Y hará que muchos de los hijos de Israel se CONVIERTAN al Señor Dios de ellos" (Lucas 1:13-16).
La pregunta del millón aquí es: ¿Si eran del pueblo escogido, si eran practicantes de la "religión que se suponía era de Dios", de qué, por qué, o, a qué se tenían que convertir? ¿Si la religión que se supone era de Dios, no los podía salvar, cómo pretenden hoy salvarse Mahometanos, Budistas, Musulmanes, Judaístas, Católicos o Evangélicos, si NO son la religión de Dios?. Juan el Bautista vino para ser el precursor del CRISTIANISMO, el cual se llama así, porque sigue a Cristo, no es una religión. Al menos así se llama desde los días de Cristo a sus seguidores... Cristianos, y es una relación no una religión (hechos 11:26). Meditemos.
Pues bien, déjenos ponerle un ejemplo por demás sencillo para que vea por sus propios ojos que no es por medio de una religión que se llega a Dios. Cuando Dios "eligió" de entre todos los pueblos de la antiguedad a Israel como SU pueblo, le dió la Ley Mosáica para llevarlo a su presencia. Todo Judío, y todo extranjero que quería ver a Dios el día de su muerte, tenía que seguir la Ley Mosáica (Génesis 12:49). Pero, lastimosamente el hombre, convirtió en religión los mandamientos de Dios, naciendo así, la religión Judía. Pero, como hemos dicho, para Dios no es la "religión" la que le agrada sino la obediencia a lo que EL dicta (Hebreos 10:8). Y vemos claramente cómo le lastima a Dios la religión, que cuando nace Juan el Bautista, el ángel enviado por Dios (Lucas 1.11) le dice a Zacarías, padre de Juan: "Tu oración ha sido escuchada, y tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan...porque será grande delante de Dios y no beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aún desde el vientre de su madre... Y hará que muchos de los hijos de Israel se CONVIERTAN al Señor Dios de ellos" (Lucas 1:13-16).
La pregunta del millón aquí es: ¿Si eran del pueblo escogido, si eran practicantes de la "religión que se suponía era de Dios", de qué, por qué, o, a qué se tenían que convertir? ¿Si la religión que se supone era de Dios, no los podía salvar, cómo pretenden hoy salvarse Mahometanos, Budistas, Musulmanes, Judaístas, Católicos o Evangélicos, si NO son la religión de Dios?. Juan el Bautista vino para ser el precursor del CRISTIANISMO, el cual se llama así, porque sigue a Cristo, no es una religión. Al menos así se llama desde los días de Cristo a sus seguidores... Cristianos, y es una relación no una religión (hechos 11:26). Meditemos.
lunes, 3 de enero de 2011
La fe es dar un paso adelante en el Señor.
Hemos estudiado que la fe es creer en lo que no vemos, es creer en lo que no tocamos pero que al estar caminando junto con Dios, lo podemos obtener. Es bueno tener fe, pero es bueno siempre y cuando estemos no solamente "con" el Señor, sino también "en" el Señor. Nos explicamos.
Todos los que creemos en Dios estamos "con" EL, y EL con nosotros. Pero es muy distinto estar "en" El, pues esto significa que lo tenemos como guía, como asesor, como nuestro consultor, como aquél al que le pedimos consejo de todo y para todo. Esto hace la diferencia. Pues al estar "con" el Señor usted puede decir: "En el nombre de Dios me voy a comprar éste o aquél auto por decir un ejemplo, que la fe en el Señor me lo hará obtener", y hasta puede que lo obtenga, pero con muchas dificultades. Pero cuando usted está "en" el Señor, EL le dirá si puede, cuando puede, cómo puede, y dónde puede, lo que implicará que sus dificultades serán mínimas. Vea usted ésta situación, Jesús es asesinado por los religiosos de su época, es puesto en un sepulcro el cual es cerrado con una gran roca. El primer día de la semana las mujeres que andaban con él, se levantan muy de mañana decididas para irlo a ungir y dan un paso de fe... "Pero se decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro? (Marcos 16:3).
Ellas como andaban no solamente "con" el Señor sino también "en" el Señor, dieron un paso adelante de fe. No sabían qué hacer, cómo hacerlo, con quién hacerlo, pero Dios no solamente "iba" con ellas sino también "estaba" con ellas. Por ello, cuando llegan, la obra estaba hecha. Eso mismo nos pasará a nosotros si no sólo "estamos" con Dios sino también "andamos" con Dios. Meditemos.
Todos los que creemos en Dios estamos "con" EL, y EL con nosotros. Pero es muy distinto estar "en" El, pues esto significa que lo tenemos como guía, como asesor, como nuestro consultor, como aquél al que le pedimos consejo de todo y para todo. Esto hace la diferencia. Pues al estar "con" el Señor usted puede decir: "En el nombre de Dios me voy a comprar éste o aquél auto por decir un ejemplo, que la fe en el Señor me lo hará obtener", y hasta puede que lo obtenga, pero con muchas dificultades. Pero cuando usted está "en" el Señor, EL le dirá si puede, cuando puede, cómo puede, y dónde puede, lo que implicará que sus dificultades serán mínimas. Vea usted ésta situación, Jesús es asesinado por los religiosos de su época, es puesto en un sepulcro el cual es cerrado con una gran roca. El primer día de la semana las mujeres que andaban con él, se levantan muy de mañana decididas para irlo a ungir y dan un paso de fe... "Pero se decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro? (Marcos 16:3).
Ellas como andaban no solamente "con" el Señor sino también "en" el Señor, dieron un paso adelante de fe. No sabían qué hacer, cómo hacerlo, con quién hacerlo, pero Dios no solamente "iba" con ellas sino también "estaba" con ellas. Por ello, cuando llegan, la obra estaba hecha. Eso mismo nos pasará a nosotros si no sólo "estamos" con Dios sino también "andamos" con Dios. Meditemos.
domingo, 2 de enero de 2011
Después de aquella tribulación...
Cuando los discípulos (Pedro, Jacobo, Juan y Andrés), le preguntaron al Señor ¿Cómo será el fin de nuestra era, y qué señales habrán de tu venida?. El Señor les respondió una serie de eventos infaltables antes de fin, pero con respecto a su venida dijo: "Inmediatamente... después de aquella tribulación" (Mateo 24, Marcos 13, Lucas 21).
Ahora bien, el Señor Jesús no solamente les estaba dando un parámetro del día de su segunda y gloriosa venida, también "les y nos" estaba dando una parábola de lo que sucede en nuestras vidas con cada problema serio que tenemos. "Inmeditamente" después... EL viene. Sí, EL viene y nos consuela; El viene y nos exhorta a seguir adelante; EL viene y nos libra de esa prueba o ese ataque; EL viene y nos provee; EL viene y nos sana; EL viene y nos abraza; EL viene y nos salva, etc. Esa es una de las grandes lecciones que nos dejan las tribulaciones. Pablo lo dijo muy claramente en el libro de Hechos en el capítulo 14 y verso 22: " Es NECESARIO que a través de MUCHAS tribulaciones entremos en el reino de Dios".
Un predicador honesto, un predicador enviado de Dios, un predicador que se considere pastor y no un asalariado, DEBE educar y guiár a sus ovejas bajo ésta premisa. Decirles que tendrán una vida plena de paz, de poder, de prosperidad, sería ser un mentiroso. Y dice la escritura que los mentirosos no entrarán al reino de los cielos. Así como Jesús dijo que quienes no guían con la verdadera doctrina son guías ciegos que guían a ciegos, y que ambos, caerán el hoyo (Mateo 15:14). Meditemos.
Ahora bien, el Señor Jesús no solamente les estaba dando un parámetro del día de su segunda y gloriosa venida, también "les y nos" estaba dando una parábola de lo que sucede en nuestras vidas con cada problema serio que tenemos. "Inmeditamente" después... EL viene. Sí, EL viene y nos consuela; El viene y nos exhorta a seguir adelante; EL viene y nos libra de esa prueba o ese ataque; EL viene y nos provee; EL viene y nos sana; EL viene y nos abraza; EL viene y nos salva, etc. Esa es una de las grandes lecciones que nos dejan las tribulaciones. Pablo lo dijo muy claramente en el libro de Hechos en el capítulo 14 y verso 22: " Es NECESARIO que a través de MUCHAS tribulaciones entremos en el reino de Dios".
Un predicador honesto, un predicador enviado de Dios, un predicador que se considere pastor y no un asalariado, DEBE educar y guiár a sus ovejas bajo ésta premisa. Decirles que tendrán una vida plena de paz, de poder, de prosperidad, sería ser un mentiroso. Y dice la escritura que los mentirosos no entrarán al reino de los cielos. Así como Jesús dijo que quienes no guían con la verdadera doctrina son guías ciegos que guían a ciegos, y que ambos, caerán el hoyo (Mateo 15:14). Meditemos.
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